Mostrando entradas con la etiqueta Valentino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valentino. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de enero de 2013

Elie Saab y Valentino Couture 2013


  

En cada Fashion Week de Alta Costura es imprescindible conocer las colecciones de Valentino y de Elie Saab, dos firmas que fueron concebidas y creadas para la élite Couture. Y en esta Primavera 2013 nos entregaron -quizá- las mejores colecciones de la temporada.

Los bordados en Elie Saab son alucinantes, las piezas recorren una gama de blancos, pasteles, rojos y negro; colores que son la síntesis de la clásica elegancia de Hollywood. Los vestidos de Saab son estrellas durante la Red Carpet Season, y puedo imaginar que en los Premios Óscar veremos de nuevo gran parte de esta colección.

  

  

Las últimas colecciones de Maria Grazia y Pierpaolo Piccioli para Valentino me han parecido realmente sublimes y ésta no fue la excepción. La historia se desarrolla a partir de un Jardín de ensueño, rico en gracia y delicadeza. 

Es muy cierto el dicho que lo simple es lo mas difícil de lograr; en Valentino vimos piezas con mas de 850 horas de trabajo encima, que lucieron totalmente depuradas. El dueto de creadores se aventuraron con todo tipo de prendas: capas, abrigos y chaquetas. Esta temporada -por lo menos para mí- será inolvidable.

                                                                                                               Abraham Cadena.

  

  


viernes, 4 de enero de 2013

El loft de Alexander Wang

                         

Las pasadas fiestas navideñas me dejaron un muy agradable número Harper's Bazaar de Hong Kong; obviamente -y lamentablemente- no entiendo ninguna simbología china, pero tenemos la suerte de que el idioma fotográfico es universal.

En la revista encontré unas fotos muy interesantes del loft en Tribeca del nuevo diseñador de Balenciaga, Alexander Wang. El estilo del creador se revela instantáneamente al contemplar la arquitectura interior del recinto, en el que destacan el monocromatismo, las lineas simples y ordenadas. 

Siempre es interesante conocer el espacio de un diseñador para acabar de entender su visión de la vida y de la moda; Valentino sería contradictorio sin su Château y Lagerfeld incomprensible sin su hogar parisino atestado de libros. 


                                                                                                                      Abraham Cadena.

                         





                                    


miércoles, 3 de octubre de 2012

Valentino, Valentino.


Tristemente nos tocó vivir una época en la que no podemos ver a Christian Dior, Coco Chanel o Cristóbal Balenciaga con vida y disfrutando de los grandes emporios detrás de su nombre; pero aún en estos tiempos el último eslabón de la vieja escuela de la Alta Costura sigue vivo y radiante; ver a Valentino nos remonta a sueños principescos, vestidos ostentosamente refinados y a un Château francés.

Como ya sabemos la dirección creativa de Valentino esta en manos de la mancuerna de Pier Paolo Piccioli y María Grazia Chiuri, posicionando al creador de la firma como figura moral; aunque es algo lógico que él sigue decidiendo que sale y que no.

El presente Fashion Week en París ha sido algo especial, vimos el debut de Slimane en Saint Laurent y la primera colección ready-to-wear de Simons para Dior, quizá esto ha maximizado la tendencia de las grandes marcas de regresar a los gloriosos años setenta y vaya que ésta época le sienta muy bien a Valentino; está impreso en nuestra memoria gráfica los innumerables diseños del italiano para Jackie Kennedy o Elizabeth Taylor hechos durante la década.

Para esta temporada vemos este preciosismo aterrizado excelentemente a la actualidad, los textiles fueron los inherentes a Valentino: finísimas sedas, gasas envidiables, sutil encaje, ricos bordados y telas grabadas, obviamente el rojo característico e indispensable estuvo presente.

Con la modernidad viene la depuración, y es ahí donde Maria Grazia y Paolo Piccioli hacen un gran trabajo adaptando el maximalismo de la marca a tiempos modernos, dejándonos solo brillantes guiños hacia la historia de Valentino en formas de bordados, aplicaciones, técnica o texturas.

Se me hizo tan exquisita que algunos outfits de primera vista podrían pasar por Alta Costura sin ningún problema; mi pieza favorita tiene que ser inevitablemente roja y fue el vestido de gasa plisada en el busto con un movimiento y caída espectacular.

La colección habla por si sola y mientras, Valentino Garavani puede relajarse en su asiento de front-row al mismo tiempo que en las Casas de Saint Laurent y Dior sufren por la reinvención.

                                         

                    

                    

                                             


                                                                                                                          Abraham Cadena.